Sintonizador Fronterizo es una instalación de arte participativo a gran escala diseñada para interconectar las ciudades de El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua. Los potentes reflectores crean "puentes de luz" que abren canales de sonido en vivo para la comunicación a través de la frontera entre Estados Unidos y México. La pieza crea un domo de luz fluido que los visitantes pueden modificar en seis estaciones interactivas, tres ubicadas en El Paso y tres en Juárez.
Cada una de las estaciones interactivas de Sintonizador Fronterizo cuenta con un micrófono, una bocina y una perilla o dial grande. Cuando un participante gira el dial, tres reflectores cercanos crean un "brazo" de luz que sigue el movimiento del dial, escaneando automáticamente el horizonte. Cuando dos de estos "brazos de luz" se encuentran en el cielo y se cruzan, automáticamente se abre un canal de sonido bidireccional entre las personas en las dos estaciones remotas. Mientras hablan y se escuchan, el brillo del "puente de luz" se modula en sincronización, un destello similar a un centelleo en código Morse. Cada estación interactiva puede sintonizar a cualquier otra, por lo que, por ejemplo, un participante en México puede conectarse a las tres estaciones con sede en los Estados Unidos, o a las otras dos en México, según lo desee.
Sintonizador Fronterizo no sólo está diseñado para crear nuevas conexiones entre las comunidades en ambos lados de la frontera, sino también para hacer visibles las relaciones que ya existen: magnificar las relaciones, conversaciones y cultura existentes. La pieza está pensada como un "conmutador" visible de comunicación donde las personas pueden representarse a sí mismas. El proyecto busca proporcionar una plataforma para una amplia gama de voces locales y una oportunidad para llamar la atención internacional sobre la coexistencia e interdependencia de las ciudades hermanas que crean el área metropolitana binacional más grande del hemisferio occidental.